Para algunos era la primera vez, pero los consejos del equipo técnico hicieron fácil la tarea.
Una vez nos pusimos las raquetas comenzamos a andar camino arriba dirección al collado de Linza desde donde se toma el camino para subir la Pakiza. Tuvimos un día excelente con un sol radiante que hizo de las suyas en algún despistado que olvidó darse crema o ponerse las gafas de sol.
Fuimos subiendo resueltos ascendiendo y disfrutando de unas vistas espectaculares. Dejamos atrás el Txamantxoia y nos dirigimos hacia el collado de Linza.
Alfredo hizo una de las suyas y nos llevó a subir un collado gratuitamente en el cual tuvimos que poner a prueba nuestro equilibrio. Hasta Raúl (incansable fotógrafo) tuvo que tumbarse para poder sacar las fotos.
Después de semejante esfuerzo hubo que parar y echar un trago del brebaje bajonero para recuperar fuerzas.

Después de recuperarnos seguimos y cada vez se ponía más cuesta arriba, motivo por el cual Piluka y su huesped (el montañero/a número 15), tuvieron que darse la vuelta debido a un tirón en la ingle. El candidato a premio karrikanobel de la montaña Arrarás se volvió con ella hasta el parking sonde esperaban ansiosos noticias del resto."cuestas de este pelaje nos encontramos"
Al fin llegamos al collado de Linza donde decidimos que ese era el viento que hizo desaparecer a María Sarmiento y llegamos a la conclusión de darnos la vuelta. Embriagados por la noticia algunos se tiraron al suelo a festejar la pronta hora de la comida y suponemos que es ahí donde perdieron algunos efectos personales.
Sacamos la foto de rigor, en esta ocasión con una camiseta (todavía no tenemos bandera), y para abajo que hacía mucho viento."se pueden ver al fondo la Mesa de los Tres Reyes y a la derecha el Petretxema"
A la bajada empezó a levantar un viento ventisquero importante ( aquí destacó el Maestro con sus gafas de ventisca) y buscamos un lugar a resguardo para comer algo.
Fuimos bajando y ante la perspectiva de un buen plato de migas los animos empezaron a caldearse y hubo hasta quien se jugó sus tobillos desafiando la ley de la gravedad.

Bueno, gracias a todos por ir y os esperamos en la siguiente.
P.D: El martes la sección bajonera consiguió llegar a la pakiza y recuperar el gps que perdió el Izko. Si es que los montañeros son buena gente...










Cierto es que en el monte encontramos normalmente a los mejores especímenes de nuestra especie. Tanto por el mañico que me ha guardado el GPs !Que potra!, como por los que nos animais a salir al monte, merece la pena ir con esta gente que se lo monta bien, animo a todos para las próximas que viene la Primavera con su polen y sus ríos rebosanes de agua.
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